Ahorrar en Gasóleo Calefacción

Ahorrar en gasóleo calefacción

Este invierno se presenta muy frio, por lo que desde Gasóleos Capela te ofrecemos algunos consejos para ahorrar en calefacción.

✔Aprovecha al máximo el calor natural

Las horas de sol la casa gana calor de manera natural. Es bueno, por esto mismo, aprovechar al máximo posible estas horas. Abrir las cortinas y persianas de día y cerrarlas de noche hará que tu casa guarde el calor natural por el día e impida que se pierda por la noche.

✔Revisa en busca de fugas

Es posible que el aire frío del exterior se esté colocando en tu casa por algún tipo de fallo inesperado. Las ventanas o puertas que no cierran bien suelen ser las culpables.

Utilizar alfombras es también un buen remedio para que el calor no se pierda en el suelo frío. Las alfombras mantienen el calor mucho mejor que un suelo desprotegido.

✔ No tapes la calefacción

Uno de los factores más determinantes en el gasto energético de la calefacción es el arranque o el trabajo hasta llegar a una temperatura concreta.

Cuando se tapa la calefacción con ropa mojada para que se seque antes, algo que es bastante usual, conseguimos que al sistema de calefacción le cueste más trabajo lograr la temperatura adecuada.

✔ Evita apagar la caldera

El continua arranque y apagado de la caldera, consume un mayor gasto de combustible; es preferible mantener la calefacción encendida antes que apagarla y volverla a encender en poco tiempo. Además, si haces esto, no tendrás la necesidad de poner la calefacción a una temperatura demasiado elevada.

✔ Usa Gasóleo Calefacción Repsol BiEnergy

Repsol BiEnergy e+10 ha sido especialmente desarrollado para su utilización en calderas, ofreciendo una mayor eficiencia energética y ahorros de hasta el 30%.

Diferencias en los tipos de gasóleo A, B y C

Diferencias en los tipos de gasóleo A, B y C

En el mercado español, disponemos de tres tipos de gasóleo, que se diferencian por sus características físicas y tipo de impuestos que se les aplica.  Se denominan Gasoil A, B y C.

El gasoil tipo A es el que se utiliza para la automoción y embarcaciones de recreo. De los tres tipos de gasoil, es el más adaptado para los vehículos, debido al refinado especializado que se le realiza. Los aditivos que se aportan a este tipo de gasoil, ayudan al óptimo funcionamiento del motor del vehículo, ajustándose a los parámetros mínimos de contaminación.

Este gasoil también es el que tiene el tipo impositivo más elevado, lo que hace que sea más caro que el resto. Para diferenciarlo se utiliza un colorante amarillo claro.

El gasoil tipo B es el que se utiliza para la maquinaria agrícola, motores fijos, embarcaciones de pesca y pasajeros, y vehículos autorizados.

Este tiene unas características parecidas al gasoil A pero, al tener menos carga fiscal, están prohibidos otros usos que no sean los suyos específicos. Para distinguirlo lleva un colorante rojo.

El gasoil tipo C está diseñado para las calderas de calefacción, tanto en el ámbito doméstico como en el profesional, o para equipos de producción de calor.

A diferencia de otros tipos de gasoil, este tiene un nivel más elevado de parafinas y una mayor densidad, lo que lo hace ideal como gasoil de calefacción, ya que estas parafinas son las que le dan un gran poder calorífico. De los tres tipos de gasoil es el más económico, ya que su tributación es inferior.

Cada tipo de gasoil tiene un uso concreto, por lo que esta prohibido utilizarlo para otro uso que no sea el suyo concreto. En caso de inspección, si se está utilizando un gasoil que no es el específico para aquella actividad, las sanciones pueden ser muy elevadas, ya que el fraude es contra la Agencia Tributaria.

Gasóleos Capela recomienda el uso de combustibles Repsol, para conseguir un optimo rendimiento de motores y calderas.

Consejos para ahorrar carburante

Consejos para ahorrar carburante

Desplazarte en coche hasta el lugar elegido para pasar tus vacaciones de verano supone, en muchos de los casos, recorrer un buen número de kilómetros. Según el RACE, una conducción eficiente puede ayudarnos a obtener un ahorro medio de combustible de hasta un 15%, con la consiguiente disminución de las emisiones de CO2.

Hoy te traemos 9 consejos para ahorrar carburante. Si aún no te has ido de vacaciones, pero estás a punto de hacerlo, presta atención a los que vamos a contarte. Solo con modificar algunos hábitos, conseguirás desplazarte de forma más segura y eficiente y reducir el número de paradas para repostar.

  1. Elige la ruta más adecuada. Antes de salir de viaje es conveniente planificar la ruta con antelación. De esta forma, llegarás a tu destino por el camino más adecuado y de forma más segura. Evitarás cualquier imprevisto que alargue el viaje más tiempo del debido.
  2. Ten el coche a punto. El vehículo debe estar en perfectas condiciones. Llévalo a tu taller de confianza para que le hagan una revisión rutinaria y utiliza los productos más adecuados, que alargan la vida de tu motor manteniéndolo más limpio. Ahorrarás en combustible y emitirás menos CO2.
  3. No cargues el coche en exceso. Sabemos que es difícil, pero intenta llevar el equipaje justo. Sobrecargar el coche aumenta el consumo de carburante y puede poner en peligro tu seguridad si la carga no va bien distribuida.
  4. No pises el acelerador al arrancar. Los coches actuales están preparados para que no tengas que acelerar en el momento en el que pones el motor en marcha. Gracias a los últimos lubricantes, una vez que el motor esté encendido, si el coche es de gasolina, puedes empezar a moverte; y si es diésel, tendrás que esperar unos segundos para que el motor se caliente.
  5. Cambia a marchas largas. Una vez iniciada la marcha evita aceleraciones bruscas para no revolucionar el motor. Utiliza marchas largas, sobre todo al subir una pendiente, con el pedal pisado a fondo, y haz los cambios lo más rápido posible para evitar perder velocidad.
  6. Mantén una velocidad constante. Si la carretera por la que circulas te lo permite, procura circular a la misma velocidad, evitando aceleraciones innecesarias y frenazos bruscos. Una velocidad constante reduce el consumo, sobre todo cuando pasas de los 100 kilómetros.
  7. Cierra las ventanillas. Cuando circules por carretera es mejor que cierres las ventanillas y pongas el aire acondicionado, ya que se puede modificar la aerodinámica del vehículo y frenarlo. Esto provoca un aumento del consumo de energía mayor que el del climatizador.
  8. Apaga el motor en paradas largas. Si te encuentras con alguna retención importante que te obligue a parar el coche unos cuantos minutos es mejor apagar el motor para que consuma menos combustible.
  9. Revisa los neumáticos. Las ruedas deben tener siempre la presión adecuada. Cámbialas cuando hayan superado el límite de desgaste, presenten daños o hayan envejecido. Para viajar por carretera aconsejamos ruedas que mantengan bien la velocidad, ofrezcan un elevado nivel de adherencia, consigan la mínima distancia de frenado en mojado y garanticen un buen confort de marcha en cuanto a vibraciones y ruido.

Sigue nuestros consejos y apuesta por el ahorro de combustible. Utiliza productos de calidad, que no ensucien tu motor y lo mantengan en perfectas condicones, como los carburantes Repsol.

Lo que debes saber sobre el gasóleo agrícola

Lo que debes saber sobre el gasóleo agrícola

El gasóleo agrícola o B es un carburante de buena calidad, con unas propiedades específicas, que lo convierten en la solución ideal para la actividad agrícola.

Este tipo de carburantes protege de forma adecuada el sistema de alimentación y los inyectores de la maquinaria agropecuaria, prolongando la vida útil de las máquinas y potenciando su utilidad.

Ventajas del gasóleo agrícola:

  • La combustión que genera este tipo de carburante consigue un óptimo arranque en frío y un funcionamiento más silencioso, con el mínimo de ruidos.
  • Las partículas de agua que se van generando no entran en el sistema de alimentación de la maquinaria, gracias a la capacidad del carburante para evitar la emulsión.
  • Las partículas insolubles que suelen formar los diferentes tipos de carburante pueden llegar a obstruir los filtros de la maquinaria agrícola, e incluso dañar su sistema de inyección. El gasóleo agrícola ayuda a estabilizar la oxidación.
  • Este carburante es respetuoso con el medio ambiente, gracias a su baja proporción en azufre.
  • El Ministerio de Hacienda bonifica el uso de este carburante. Un interesante instrumento es la Tarjeta de Gasóleo Bonificado, con la que puede pagarse en gasolineras con un ahorro en costes, además de otro tipo de bonificaciones.

La importancia del gasóleo agrícola:

En su composición, el gasóleo para uso agrícola, o B, no es tan diferente del A. Su precio es más bajo no por una rebaja importante en cuanto a sus proveedores de origen, sino porque el impuesto que cobra el Estado es menor. Para evitar usos indebidos (pues el producto es muy similar al gasóleo A), se le añaden colorantes denominados trazadores.

Para optimizar su uso, es muy importante realizar una buena conservación de los depósitos de almacenaje. Aunque pueda parecer que no es tan relevante, la realidad es que una correcta conservación puede incidir en el rendimiento final de la explotación, y también en la generación de problemas mecánicos y averías.

¿Cómo conservarlo?

Los depósitos para almacenar gasóleo para uso agrícola tienen que estar bien homologados y registrados en la Dirección General de Industria de cada comunidad autónoma. Además de ello, las instalaciones deben ser inspeccionadas y revisadas por un profesional autorizado a ello.

Algunas pautas de las instalaciones de gasoil para uso agrícola:

  • La temperatura de conservación es muy importante. A 55º es inflamable, aunque este límite baja considerablemente si se mezcla con gasolina. Además, una excesiva temperatura puede ocasionar el desarrollo de bacterias. El frío en exceso tampoco es recomendable.
  • En todo momento hay que evitar que el gasóleo contacte con nuestra piel. Sus efectos en el organismo humano pueden ser muy dañinos, desde dermatitis y otras infecciones en la piel, la irritación de las vías respiratorias si se inhala, y hasta cáncer.
  • El depósito que contenga este carburante tiene que ser el homologado, preparado para evitar fugas y en un espacio con la ventilación adecuada.
  • No es recomendable almacenar mucho tiempo el gasoil agrícola. Entre otras cosas porque hay gasóleos para verano y otros para invierno, con diferentes puntos en su congelación e incluso en su inflamación.